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miércoles, 10 de octubre de 2012

Guardería a 2.000

Tal vez para los afortunados que residan en “la cuna del Boto” 2.000 € sea excesivamente caro para una guardería, pero ya os digo que por “la Centro-iberia” se “agarrarían” las madres por meter a sus hijos en una guardería con esa cuota anual …; de cualquier modo no van por ahí “los tiros” de esta entrada, no va la cosa de “leuros” sino de metros, de metros de altura … en torno a esa altitud nos movimos el pasado Sábado, un grupo de “monitores” junto con una tropa de niños, vamos lo que os conté la semana pasada que haríamos.
Antes que nada quisiera explicar un poco el mapa, porque es un apaño del original de la ruta que asciende a la cima de Peñalara, que he tratado de difuminar con color amarillo, y he completado nuestra ruta con una línea roja … en definitiva, que tienen que echarle imaginación para averiguar por dónde cXXX cogimos … bueno, eso o leer todo el relato … Tuvimos que levantar a los niños tempranito para estar antes de las 10 en el parking del Puerto de Cotos, que aunque parece bastante amplio, se llena a horas bien tempranas. Así, en torno a esa hora, partimos el nutrido grupo dirección las lagunas; pensaba hacer un recorrido de ida y vuelta por el recorrido más fácil (el de la derecha de la imagen anterior), pero como siempre que van muchos, algunos empezaron a “tira palante” como locos, precisamente los que menos sabían por dónde iban … así lo único que podía ocurrir es lo que ocurrió: se pasaron del desvío que había que tomar a la derecha y encararon “con dos cojXXX” la ascensión directa a la hermana Menor.
No es que sea especialmente dura, pero para unos infantes entre 3 y 7 años y la mayoría de los adultos (por no decir adultas) que el único deporte que hacen es “cuando les toca arriba” (y ya se imaginan que no es un deporte muy prolongado … ni muy habitual), después de salvar unos 250 m de desnivel (justo donde nos desviamos para ir al Refugio) estaban reventados, tanto que apenas hacía 40 minutos que salimos y ya hubo que parar un buen rato. En la imagen anterior ven a “Miposa” y Emi como posan sus posaderas (que pa eso las tienen bien “hermosas”) mientras yo le indico que tendríamos que subir a la cima y Rubén aprobando la propuesta … porcierteando, ahora a mi primogénito también se le puede llamar “Atreyu”, si, como el del La Historia Interminable … ya os lo contaré …
Por una senda, ahora más o menos horizontal, se llega al ya citado Refugio de Zabala (imagen posterior), pero antes hay que pasar este puentecito sobre un arroyo, que Miposa tuvo a bien fotografiar (imagen anterior). Aquí se observa, como por mucho que los “cabreros” traten de aguantar al “ganao”, siempre algún chivo se les escapa …
En parte me vino bien esa equivocación de primera hora, ya que así me permitió conocer este refugio, que aunque de lejos ya lo había visto en varias ocasiones, nunca me acerque a su puerta. En la imagen anterior la foto de todo el grupo, dónde estamos al completo las familias Carretero, García y Vázquez, además de Elena y su hija Sandra y, en solitario, Jose Antonio. Soy consciente de que en la imagen no se aprecian bien las caras, por eso os amplio la de “Atreyu”, para que vean su expresión (no hay foto en la que no ponga “cara bobo”):
Tras descansar otro poquito en esas escaleras, continuamos nuestro camino hacia la Laguna grande, ahora toca bajar un pedregal con fuerte pendiente para llegar hasta la Laguna Grande de Peñalara. En la siguiente imagen, si se fijan, verán a la izquierda a lo lejos el Refugio Zabala, entre éste y José Antonio el barranco por donde hemos bajado y en primera plana “al santo Job” …, como era el único sin niños hizo de “supertito” (¿dónde he usado esta palabra antes hoy? … jeje, un beso Esther).
Esa laguna estaba a “rebozar” de gente (como La Plaza según el amigo Antonio DS en su blog), por eso ni nos paramos a verla, pero como los niños y “las mayoras” estaban ya cansados y con hambre (no eran ni las 12:30), tuvimos que parar a reponer algo de fuerzas, cosa que algunos no entendieron bien y se metieron entre pecho y espalda media barra … así cualquiera los movía luego.
Cuando llegó el momento de arrancar tocaba subir hasta alcanzar el llamado “Mirador de Javier” (que es donde se unen de nuevo los caminos, rojo y rosa). Los que iban recién comíos porque tenían el estomago lleno y el resto simplemente por canasancio acumulado, pero lo cierto es que no llegamos a nuestro objetivo final (Laguna de Los Pájaros) y nos quedamos apalancados en una praderita junto al arroyo por donde desaguan “5 Lagunas”, junto ese arroyo que está intentando pasar Ivan … justo el arroyo donde metió sus pinrelitos por dos veces … para una primera hubo recambio, pero con los pies mojados de la segunda vez tuvo que hacer todo el camino de vuelta …
La mujeres, como se puede comprobar, no estaban “ni cansás ni ná” … pero no llevábamos ni 8 km en total, así que yo me resistía a no acabar al menos la rutilla que teníamos planteada ¡pa los niños! … por ello convencí al resto de padres y al “supertito” para acabar nosotros rápido con la etapilla, y en poco más de media hora llegamos a la Laguna de los Claveles primero, en la imagen con la mole de Peñalara detrás …
… y a la ya nombrada Laguna de los Pájaros, con la Peña homónima observando nuestros movimientos … bueno, mejor dicho, observando nuestra quietud …
Una vez de vuelta al “campamento base”, pasadas las tres de la tarde, ahora si que era la hora de comer, ahora si que nos clavamos los dos que quedamos por comer (Javier y servidor) nuestros buenos bocadillos acompañado con patatas, queso y la botella de vino que llevaba cargando con ella tol día …; Repuestas energías, reposadas éstas un ratito y tomado hasta café del termo (que también cargué con él), retomamos nuestro camino de vuelta, en principio subiendo hasta el ya conocido Mirador de Javier donde los párvulos corrían para subirse en la piedra que tiene la placa que le da nombre (entre las manos de Iván Jr.). Al fondo se pueden ver las Cabezas de Hierro:
Y solo nos quedaba bajar una fuerte pero corta rampa y tomar el “Camino de Dora la Exploradora”, así me dio por decirle a los niños que se llamaba el trozo de recorrido que nos quedaba, porque era de lo más comodito y arregladito que se puede uno encontrar en la montaña. Una vez en el Puerto, cuando ya más de uno estaba pensando en la birritas que se iba a tomar, resulta que estaba el único bar existente como el Bar de Las Calañesas cuando pasó la diana por delante … totá, que decidimos irnos a Moralzarzal y allí cayeron una cuantas … y todo sea dicho, algún cigarrillo también cayó que aunque intento seriamente dejarlo, más serio (pasando lo mosqueao) me pengo cuando el etanol llama (a grito pelao) a la nicotina …

jueves, 23 de febrero de 2012

Sábado de Carnaval

Mientras la mayoría de mis paisanos coetáneos estaban de resaca, más de uno ni siquiera eso, sino simplemente durmiendo la mona … y alguno que otro “luciendo" su desmejorado disfraz por el rastro (¡qué tiempos!) … las familias Vázquez y Carretero, decidimos aprovechar el insólito buen tiempo reinante, después de varias semanas de “hielos perpetuos” (vamos, que en las mediodías apenas subíamos de los 0 grados) y nos dimos una escapada a la sierra …

Los lugares por los que discurre esta excursión ya han sido expuestos por aquí en más de una ocasión, pero en ninguna de ellas había tanta nieve, ni tanto niño …; Se trata del Valle de la Fuenfría y parte de la Carretera de la República, en Cercedilla.

La verdad es que no nos esperábamos tal cantidad de nieve, es más, creíamos que apenas nos encontraríamos con un par de “lenguas” … pero nada más lejos de la realidad, a pesar de que en los pueblos (a una cota media de 1.000 m.) este año no ha llegado a cuajar la nieve, apenas 400 m más arriba y metidos en un valle entre montañas, se ve que lo “poco” que ha llovido (nevado) con los fríos de las semanas anteriores se ha conservado intacto.

La foto anterior corresponde con el Puente del Descalzo, es decir, aquel que se creía (y me creía) romano, que ya os comentara en alguna que otra “Senderitis” ó en el Camino de Santiago de Madrid, pero, como pueden comprobar en los enlaces anteriores, con mucha más nieve.

Llegamos a las Dehesas de Cercedilla sobre las 11:30 y tuvimos suerte de encontrar aparcamiento; subimos el primer tramo de la “calzada borbónica” hasta llegar al descansadero donde se encuentra el mapa tallado en madera anterior (que también habéis visto en otras ocasiones) y desde ahí nos desviamos a la derecha por la Carretera de la República, donde tampoco faltaba el “solidificado elemento”:



Los arroyos apenas se hacían hueco entre la nieve para poder pasar, y para descansar había que marearse bastante para encontrar algunas piedras que estuviesen secas y soleadas, aquí los niños descansaban en el “Descanso de González Bernáldez”, un “sofá de piedra” que ya os mostrara en su día (pinchar el segundo de los enlaces anteriores):

Apenas 4 Km. separan nuestro aparcamiento del punto de destino: el mirador de Vicente Aleixandre, pero tardamos más de 2 horas, entre los “me estoy meando”, “tengo hambre” y “tengo mocos” era imposible andar 500 metros seguidos. En la siguiente imagen tomada desde el citado mirador, con 7 picos detrás como testigo, posan: David, Ivan, “Miposa” y …


… ¿¿¿ ALF ???:

Como ya eran cerca de las dos y el ritmo no hacía presagiar que llegásemos pronto a dónde teníamos pensado parar a comer (Pradera de Navarrulaque), allí mismo, al lado del mirador, en unas piedras que el sol calentaba y estaban desprovistas de nieve, decidimos montar el “rancho” … dinero no habrá, pero no nos faltó de ná: Jamoncito, cervecitas, rosadito … ¡hasta cafelito y bizcochito! … ¡coño! (perdón), ¡hasta licor de hiervas llevaba Javier! … vamos que, más que a andar, perecía que íbamos a hacer honor al pasodoble de Berrocal: “ …y del peo que cojimos, casi no puedo llegar …”

Costó ponerse en marcha tras la opípara comida, pero mal que bien, partimos hacia nuestro siguiente “punto turístico”: El reloj de sol de Cela, este día casi cubierto por completo, pero si queréis verlo mejor os vuelvo a mandar (“al carajo” … ssssshhh ¡calla, canalla!, que nadie te ha dao vela en ente entierro, “ente” …) al segundo de los links anteriores:



A pesar del buen día que disfrutamos, a esa hora (aporx. 4:30) se empezó a levantar una ligera brisa, que con los 4 o 5 graditos que haría y la humedad propia de la nieve, hacía que se sintiera “en lasentraña”, así que empezamos a bajar lo más rápido que podíamos y en poco más de una hora andamos más que en todo el resto del día …

En definitiva, ¡que “fítetu” de qué nos disfrazamos! …

lunes, 19 de diciembre de 2011

Mariquitas en toas partes

El mes pasado, cuando cayeron los primeros copos de nieve por esta Sierra de Guadarrama, decidí darme un paseo por uno de sus cordeles más altos “La Mujer Muerta”, que si no os describo la “senderits” es porque ya lo hiciera en el mes de Mayo (quién tenga interés que la busque), con el único propósito de ver el blanco elemento (y de darme una paliza).

En la cima de la Pinareja, el monte de 2.197 m. que formaría la cabeza de esta silueta de mujer tumbada, encontré, quizá, el neverillo mayor de los que habían formado en este recorrido, por ello decidí sacarme una fotito en la cumbre:

Cuál fue mi sorpresa, al levantar una piedra para apoyar la cámara, a esa altutud y con el frío que hacía, veo esto:

… a pesar de ir solo me eché a reír al concluir:

“lo que yo digo: ¡Hay mariquitas por toas partes!” …

miércoles, 19 de octubre de 2011

Senderitis: Peñalara

Antes que nada, pedir por enésima vez disculpas por el aparente abandono de “este nuestro blog”, pero, como ya se imaginarán, nada más lejos de la realidad … ; como también imaginarán, esta poca actividad “blogueril” obedece a una exuberante actividad laboral y, como es lógico, primero es lo que da de comer y luego el resto, aunque éste sea precisamente el orden inverso a mis preferencias, pero bueno …

Hoy intentaré relataros (a ratillos) esta “senderitis” que nos marcamos, allá a finales de Agosto, el amigo Javier y servidor. No es la primera vez que voy a esta zona, ya que lo hice cuando los rigores del invierno aún se hacían notar, por lo que la titulé “al filo de lo imposible”, pero prometí hacerla de nuevo (y mostrárosla) en tiempo estival … y en esas estamos …

PEÑALARA (y sus lagunas)

Ahora (en Verano), la ruta no es ni tan exigente (aunque como pueden comprobar en la imagen anterior, el ascenso a Peñalara son 600 m. de desnivel en 5 Km., lo que supone un 12% de pendiente MEDIA), ni se hace tan larga y aunque no tiene los encantos de la nieve, si que tiene otros que los iremos viendo en sucesivas fotos, principalmente son: el agua y las vistas.

Como se aprecia en la primera imagen llegamos aún sin amanecer, incluso tuvimos que hacer algo de tiempo para comenzar la marcha, “que siiiiii … que es mu tempraaaano …”, pero en Agosto, si no te quieres “torrar” en la montaña, más vale salir prontito y regresar a la hora buena de unas birras …

Así veíamos nuestro objetivo una vez pasadas las primeras rampas, en un claro del bosque de pinos:

Un poco más arriba ya se veía así (con el refugio Zabala a sus pies encaramado a unas rocas):

Ya en la cima de la Hermana Menor , con un vivac en primera plana y la cima de la Hermana Mayor detrás, el aspecto de Peñalara es mucho más asequible:



Escasamente a la hora y media del punto de partida (Puerto de Cotos), ya habíamos llegado a la cumbre, “el techo de Madrid” … la verdad sea dicha: a pesar de ser la más alta, posiblemente sea el dos mil más cómodo de subir de toda esta sierra. Aquí ven un cartelito indicativo de las distancias (en tiempo) a algunos lugares y tras él la inmensa llanura que constituye la meseta castellano leonesa; si amplían la imagen verán varios pueblos, el mayor de ellos es Segovia, que con sus escasos 55.000 habitantes apenas parece mayor que los pueblos que la rodean.

Mirando hacia el Oeste, vemos todo el ancho de esta Sierra de Guadarrama … si, si, esta sierra es bastante larga, pero muy estrecha, “a ojo de buen cubero” no creo que pasen de los 25 km en su parte más ancha … y como una imagen (bien comentada) vale más que mil palabras …:

Hacia el Sur, el ya conocido por vosotros vértice geodésico de la cima y tras él las cimas de Cabezas de Hierro, Valvemartín y Guarramillas (Bola del Mundo):

… Y hacia el Oeste, seguimos nuestra ruta, allí alcanzamos al poco rato la cima de otros dos dosmiles: primero el “Risco de los Pájaros” y luego el “Risco de Los Claveles” (también llamado “3 Claveles”). Tras Javier, se aprecia el Valle del Rio Lozoya que surte al Embalse de Pinilla (al fondo):

Éste quizá fuera el peor tramo del día, más que por dureza (que también y eso que era principalmente descenso) por lo abrupto del terreno, literalmente, el paso de estos picos es un desfiladero, con sendos cortados de riscos a ambos lados … vamos, que das un traspiés y te tienen que identificar por el ADN de algún pelo que encuentren por ahí … vean qué aspecto tenían desde abajo en la siguiente foto:

Al terminar de descender nos encontramos con la primera de éstas lagunas, la “Laguna de los Pájaros”, quizá la mayor de todas ellas (exceptuando la Laguna Grande de Peñalara) y la que más agua tenía, que a pesar de ser finales de Agosto aún estaban repletas, gracias principalmente a la cantidad de nieve caída durante el invierno (os vuelvo a emplazar a la senderitis antes mencionada). Aquí, en este prado de césped natural (abonado por las vacas), al fin, nos paramos a descansar y a reponer algo de las energías gastadas.

Aunque parezca que es el mismo prado y la misma charca que la imagen anterior, ésta (en la que al amigo le dio por sacar su vena artística y sacarme “daleao”) se trata de una de las llamadas “5 Lagunas” …que no entiendo el porqué de 5 cuando allí hay multitud de ellas …



Esta imagen os la pongo en pequeña, con toda la intención de que no veáis “ni torta” y tengáis que “clicarla” para verla en grande, porque realmente merece la pena … pero antes de hacerlo, leed lo que os tengo que contar de ella ¿no? …: Se trata de un mirador natural, que curiosamente lleva el nombre de “mi compi”, según se puede leer en la placa que alguien se ha molestado en incrustar en la roca; el “charco” que se ve al fondo es la antes mencionada Laguna Grande de Peñalara y, obviamente, la mole que se encumbra por detrás es Peñalara … venga, ya podéis ampliarla …

Ya estamos cerca del punto de partida, en la imagen el punto de encuentro de las rutas que llevan a las diferentes lagunas, la caseta del Guardia Forestal y tras ésta el Circo Glaciar de Peñalara; desde aquí poco más de un par de kilómetros y directos al bar … tras 4 horas de intensa marcha bien nos merecemos una cerveza … aunque sea una Mahou, ¿no creen? …


P.D.: espero que disfruten de algunas fotos, porque seguramente el relato será un coñazo para la mayoría del personal …(Joselito, ya se que tú no lo vas a leer … de hecho no creo que leas ni esto…).

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Senderitis: Cuerda de Cuelgamuros

Septiembre y el Otoño se nos han echado encima con todas sus consecuencias, es decir, el trabajo vuelve a estar que “rebosa de alegría” … vamos, que no tengo tiempo pa ná, así que “a poquito a poco” he ido escribiendo esta Senderitis que “nos marcamos” el pasado Sábado el amigo Javier y servidor. A pesar de que tengo otras anteriores que mostraros, he decidido comentaros ésta por su especial belleza:

CUERDA DE CUELGAMUROS.

Se llama así a la cordillera que va desde el Monte Abantos (a la espalda de San Lorenzo del Escorial) hasta el Alto de lo Leones (puerto de montaña por donde la antigua Nacional 6 salva la Sierra de Guadarrama – la nueva N-6 lo hace por un túnel … realmente tres túneles: uno por cada sentido más otro reversible), avistando varios valles a izquierda (de Ávila al principio y Segovia posteriormente) y derecha (Madrid) entre ellos el que le dá nombre, el Valle de Cuelgamuros, llamado desde la dictadura el Valle de los Caídos … (ahora si que os suena ¿no? …)

Aunque no se lo crean me levanté a las 5:45 horas … si, si, incluso antes que para venir a currar, ya que quedamos a las 6:30, con sendos coches, nos dirigimos primero al punto final de la ruta, donde dejamos el mío y luego fuimos con el suyo hacia San Lorenzo del Escorial, buscando las calles más altas desde dónde sale la Cañada Real Leonesa con la intención de bordear el Monte Abantos. Concretamente en esa calle fue dónde acabó la etapa de la Vuelta Ciclista a España el Sábado anterior (27 Agosto), incluso aún estaban las pinturas de “Cofidis” en la meta, y es realmente ¡¡ acojonante !! … “ríete tú de la Cuesta de la Estación” … rampas de hasta el 27% y además cruzada por muchas calles perpendiculares (y en horizontal) … aquello recordaba a las calles que siempre se ven en las películas americanas de persecuciones que van los coches dando botes … pero con mucha más pendiente, para que os hagáis una idea no había manera de meter la segunda. Hice fotos, pero como llegamos amaneciendo había muy poca luz para la cámara y no se ven, pero os dejo una que he encontrado en Internet y que tal vez os dé una ligera idea de la “cuestecita” …

Pero vayamos a la ruta: A las 7:30 estábamos partiendo por esa Cañada Real, que al poco tiempo abandonamos tomando un sendero que sube por un valle hasta la Fuente del Cervunal, de la que bebe Javier y con “cara de Extraño” me dice “¡¡si sabe a cloro!!” …; incluso en la imagen se aprecia que hay unas piedras detrás de la Fuente que no son más que la tapa de una arqueta, donde había una tubería y una llave de paso (abierta) … “¡manda cohones, que ni en la montaña se pueda beber agua natural!” …

Desde allí enganchábamos con una pista forestal que nos lleva a un mirador natural desde dónde teníamos unas vistas espectaculares. Cuando sacamos las fotos de rigor seguimos hasta alcanzar la cima del Monte Abantos, hasta el cual nos queda poco más de 10 minutos … pues en ese corto trayecto nos ocurrió “La Anécdota del Día” (y de las senderitis, diría yo): Fíjense en como iba yo de abrigado (y soy caluroso), con manga corta + sudadera de manga larga + chubasquero con doble forro … pues nos adelanto un tío corriendo con un bastón y botas de montaña … ¡¡¡ pero nada más !!! … ¡¡¡ “empelota picá” a las 8:30 de la mañana con una temperatura de no más de 6 ó 7 grados !!! … (lo siento Vamp y demás “ganao femenino” del blog, pero no me dio tiempo a sacar la cámara … de todos modos tampoco os perdisteis gran cosa, porque era ya cincuentón y ¡con esas pintas! … hombre, la verdad es que algo si que os habéis perdido: el reírse toda una mañana de ello …).

Una vez en la cima (aún aturdidos por la visión anterior), nos reconforta el “llenar nuestros ojos” con, quizá, las mejores vistas del día; para muestra este par de ellas:


En la anterior, Javier la llanura y el embalse de Valmayor (que aunque parezca que está ahí mismo, está “a tomá porculo” …).
La siguiente, es una foto algo más qué mística, en la que el Catum zurraíto de miedo, al ver abrirse los cielos, pensó que era su hora y se aferró a la cruz (“porsiaca”…); fuera de coñas, os transmito poco si os digo que “solo” es ¡¡¡ ESPECTACULAR !!! …



Superado Abantos, el camino se hace bastante favorable el resto del día, a pesar de que hubiera que subir algunos repechos de más de 200 m de desnivel (poca cosa, como un piso de 66 plantas …). Enseguida vemos un muro de piedras que hay que seguir durante buena parte de la jornada, se trata del muro que cerca la finca del Valle de Los Caídos, incluso en una ocasión nos subimos a éste porque vimos a lo lejos a un toro mugiendo, pensábamos que estaría en celo o algo así … y para evitar percances …, la sorpresa fue cuando comprobamos que no era más que un simple becerrillo que se había extraviado de su madre … (tampoco nos ganábamos la vida en los ruedos …)

A unos 5 Km de Abantos está el primero de los refugios que nos encontramos “La Naranjera”, realmente es una pena que están en ese estado, pero cafres hay en “tós laos” …; Allí se estaban levantando un par de tíos, detrás de Javi se ve a uno como sacude el saco y tras hacerlo le pregunto a mi compañero: “Oye, ¿os habéis encontrado a un tío en bolas con un bastón?” … (jajaja), le comentamos que lo vimos en el Abantos, o sea, que el tío no se conformó con una carrerita, al menos se haría 10 km de travesía por montaña … y estando donde estamos (ver foto siguiente) dijo Javier: “Hace 40 años no lo hubiese hecho” … ¡¡cualquierilla!! …

Esto será lo que será (es lo que es, Catum, un mausoleo de un dictador sanguinario) … pero hay que reconocer que “el gachón” se ha hecho una buena tumba …; realmente lo que se ve en la foto es el monasterio que hay tras la cruz, dense cuenta que estamos al Norte de ésta y la Capilla/Mausoleo está al Sur.

Al descender de los peñascos que forman el mirador hacia la cruz, nos desnortamos (nunca mejor dicho) un poco, ya que debíamos seguir dirección Norte, pero al estar el día nublado y no podernos orientar con el Sol, tomamos dirección Oeste …, al poco rato empezamos a arrugar la cara (bueno, empezó él porque yo estaba “esnortao, esnortao …”) y nos dimos cuenta de que íbamos por una ruta errónea (Illo, Catum, si acabas de decir que fue él quién se dio cuenta … no te quieras poné medallas ahora …). Nos costó más de media hora la broma pero retomamos nuestro camino …

El tiempo daba mejoría, pero nosotros solo veíamos cada vez más nubes … eso unido a que ya llevábamos cuatro horas sin descansar (solo para alguna foto y poco más), de hecho vean qué lejos se ve ahora algo del embalse de Valmayor, el Monte Abantos (en las narices de Javi) y qué pequeña y escorada se ve la cruz, justo al lado del pino más alto…; total, que nos paramos a comer algo antes de afrontar las últimas ascensiones: el alto de La Salamanca, donde estaba el segundo de los “refugios gemelos” (y además en el mismo estado … menos mál que hasta aquí no llegó el exhibicionista …)

Y por último “Cabeza Lijar”, un empinado cerro dónde en su cumbre se encuentra un precioso y muy bien conservado bunker de la Guerra Civil.



Tan bien conservado está, que viendo este escudo que lo regenta me imagino que algo habrán hecho los Ingenieros de Minas por él, quizá lo hayan restaurado y hayan hecho el mirador de arriba …¡lástima que no se viera un carajo! …(vamos, si se vieran “carajos” desde allí, me iba a mover … ¡por las “quejilas”!, que porcierteando, me enteré enteré el otro día por un comentario de Clara en el Feisbu de Jóse, que bien dicho es: “Por las que hilan” … ¡alucinante! … digo la cultura de estos Requenas …):

Bajando de éste monte, dejamos la niebla en forma de nubes sobre nuestras cabezas y de nuevo obtenemos estas increíbles vistas que solo en este balcón de la Sierra madrileña podemos tener. En esta, al fondo, a lo lejos, como cuatro granitos de arroz, apenas se aprecian las torres de la Castellana (los edificios más altos de España):

Ya estamos cerca de nuestro fin de etapa pero aún nos queda alguna sorpresa, primero con este bunker (bastante más feo)

Y este otro ya en el mismo Alto de los Leones: El bunker está a la derecha; a la izquierda una cruz (de las muchas que hay) y en el centro, claro está, la torreta, pero yo digo “más pabajo, cohones” … : la escultura que le da nombre, “el león”:

Os transcribo del libro que me sirvió de guía para hacer esta ruta:

“ (…) Finalmente llegamos al Alto del león o de los Leones; aunque en realidad sólo hay uno sobre la estatua, fue tras la Guerra Civil cuando empezó a llamarse en plural. Con este monumento, que aún conserva las huellas de la metralla, se conmemoró la construcción de la carretera, bajo el reinado de Fernando VI, exactamente en 1759. La inscripción en latín que figura al pie, recuerda como los montes son vencidos por el paso de la carretera: “superatis montibus fecit”.

Ya han visto, mucha historia y muy buenas vistas (y muchos zorollos sueltos) se dan la mano en esta más que recomendable senderitis … gracias por tener la paciencia de leerla entera … (y a ti Vera, gracias de antemano por tu “pino diario” …)