Aunque resulte complicado y tenga la misma gracia que un talibán enfundándose una chaqueta-bomba, trataré de resumir en una entrada “legible” qué ha ocurrido en este más de un mes de desconexión, porqué ha ocurrido y porqué no he tenido más remedio que aparcar durante un tiempo no ya “nuestro blog”, sino todo lo relacionado con ese mundo al que se accede clicando esa “e”, minúscula, azul y con un satélite orbitándola … (lo siento por quienes viven más al día esto de las nuevas tecnologías, pero personalmente sigo siendo un cateto que usa el Explorer … ¡y gracias! …).
Realmente no se por dónde comenzar a relatar, así que mejor será retomar el pulso del blog con sus últimos acontecimientos. Allá por el mes de Mayo ya os contaba que andaba sin jefas y que se me estaba acumulando el trabajo … ya por entonces se notaba que ni las entradas estaban tan curradas (una “mascá” se sube en dos minutos), ni se publicaban a diario, pero la cosa se complicó aún más …
Al “terremoto” de la casa, el pequeño Iván, teníamos que operarlo de amígdalas, había pasado un invierno horroroso (y seguía), empalmando los tratamientos a base de antibióticos, dejando de comer comida sólida porque le era imposible tragar … consecuentemente el “pobre mío” estaba todo paliducho y enclenque, sin embargo los médicos en Madrid no hacían más que restarle importancia y dar largas para no hacer lo que parecía evidente y necesario: quitarle las amígdalas. Por eso mantengo que los Hospitales de Madrid serán muy buenos para una operación a corazón abierto, un trasplante o poner en práctica la última tecnología en operaciones con laparoscopia (o como de diga … esto de las operaciones con camaritas y lasercitos) … pero para las cirugías cotidianas, las que más se precisan y las que más listas de espera forman, Madrid es … (en mayúsculas) … ¡UNA PUTA MIERDA!
Con lo que nos solemos quejar (por vicio) del Hospital de Riotinto, personalmente no puedo tener una sola pega de éste. Los dos nacimientos de “misnenes” y sus sendas operaciones otorrinolaringológicas posteriores (¡coño, casi no lo escribo! … y seguramente estará mal …) han sido estupendas: ingresados siempre en una habitación solo para nosotros, con unos profesionales amables y bien formados, aunque claro, “como en casa de uno no se está en ningún lao” y siempre tendemos a quejarnos por tonterías … es lo que dicen en el Gran Hermano (de los Cojones) … “todo se magnifica”…
Pero sobre todo, en esta última intervención de Iván no tengo más remedio que estar agradecido y poner en valor la sanidad andaluza, ya que en tan solo tres semanas desde que lo viera la doctora ya estaba operado, aunque eso sí, debido a la dejadez de “los madrileños”, la excesiva producción de mucosidad le ha afectado también el oído y por lo tanto hubo que realizarle un “3 en 1”: amígdalas, vegetaciones y oídos …
Todo esto implicó que tuviera que hacer tres viajes consecutivos a Valverde:
- 1ª cita, Viernes 27 de Mayo: Consulta otorrinolaringología: Con ná que vió la doctora al niño lo tramitó como “PRIORITARIO” (…igualito que en Madrid) … y, aprovechando el viaje, cogí a mi Rubén: “venga que nos vamos andando a Los Pinos con San Pancracio” …

… y no todo va a ser andar, que echamos unos buenos ratos con la familia y amigos …

… y unos buenos cantes … “¡¡¡mira qué animás están el pardellas!!!” … normal, viendo cómo han ido dejando las botellas …

- 2ª Cita, Lunes 6 de Junio: Prueba de anestesia: en realidad es un poco “putadilla” tener que venir de Madrid para que simplemente ausculten al niño y hagan 4 preguntas típicas (que ya las podrían hacer por teléfono) … pero bueno, tampoco desaprovechamos el viaje, el fin de semana anterior fue el de los chismes del Rocío y, aunque no podía ir este año (en realidad, como siga “la cosa” igual, a ver cuándo carajo puedo ir …), al menos "me quito el gusanillo" ...


Solo pasamos un día, el Sábado, con la idea de ir “en plan tranquilo”, pero el tema fue desvariando y al final nos dieron las dos de la mañana cantando y llorando … porque esa es otra, en casa de los vecinos (también valverdeños) me dio la llorera, no se si porque el alcohol me estaba ya “reblandeciendo”, o porque me emociona cualquier tipo de música en directo bien interpretada (y eso que no soy mucho de sevillanas … de hecho na más que hacía tocá las palmas …), bien porque me lo estaba pasando “der carajo” o bién porque allí era más consciente de lo que me perdería una semana después …

- 3ª Cita, Martes 14 de Junio: Operación: A las 8 de la mañana teníamos que estar en el Hospital con el niño en ayunas, así que no podíamos venirnos directamente de Madrid, entonces nos vinimos el viernes anterior, me cogí una semana libre y estuve por allí hasta el Domingo siguiente … luego me vine solo para arriba y ahora estoy de Rodríguez, lo digo porque, aún corriendo el riesgo de ser pesao:
¡¡¡ SE ADMITEN VISITAS !!!Por suerte, todo salió estupendo y ahora está comiendo más que el tito lc … aunque tampoco tenga eso mucho mérito …